En la República Bolivariana de Venezuela, el tema relacionado con el acoso escolar conocido por muchos como (bullying), ha llamado la atención, tanto del propio gobierno, como de padres y representantes, por la cantidad de niños, niñas y adolescentes en las diferentes escuelas y liceos del país, que vienen padeciendo de discriminación o violencia en sus espacios de formación.

Según el Centro Gumillas, 1 de cada 3 niños encuestado en nuestro país, ha sido víctima de discriminación o violencia en su entorno escolar. Igualmente, el 88% de los alumnos han recibido agresiones verbales y 79% ha presenciado agresiones físicas, entre otros elementos que sin dudas, traen consecuencias múltiples y a veces irreparables, no solo para la población infanto juvenil, sino también para muchas familias. Es por ello que expertos consideran estas cifras como alarmantes.

El acoso escolar, según los especialistas en el tema, lo definen como la exposición de un estudiante, en forma repetida en el tiempo, a acciones negativas que causen daño o incomodidad por parte de otro o varios estudiantes (Olweus, 1993).

El Bullying por su parte, una palabra de origen inglés, es aquella que tiene como significado la intimidación. Entonces, el bullying o acoso escolar, es definido como la injusticia o abuso de poder que sufren los escolares en las aulas.

Los niños o jóvenes que sufren acoso escolar por parte de otros estudiantes o son testigos de situaciones de violencia de forma reiterada, tienen un menor rendimiento académico a corto y a largo plazo. Para el coordinador del Proyecto Buen Trato de Cecodap, (organización social, sin fines de lucro, dedicada a la protección y participación de los niños, niñas y adolescentes, formación familiar y escolar para la prevención de la violencia y la promoción del buen trato), abogado Carlos Trapani, el bullying ocurre cuando un estudiante más fuerte y poderoso daña o amenaza con hacerlo a alguien más pequeño o débil de manera deliberada una y otra vez.

“Estas agresiones pueden manifestarse en infinitas formas como: golpes, empujones, amenazas verbales y/o físicas, exclusión intencional de un grupo, gestos de amenaza, insultos, esparcir rumores, entre otros”, indicó. El especialista explicó, que este fenómeno social es causado por una asimetría de poder y dominio, donde una persona utiliza su poder (fuerza u otra condición) para intimidar u hostigar a otra.

Trapani asegura que “es una forma de violencia que se da en cualquier ámbito de socialización donde se encuentren los niños, no solo se limita a la escuela. Evidentemente las instituciones educativas son el lugar donde mayor tiempo están, pero también se pueden dar situaciones de acoso en grupos deportivos, culturales y comunitarios”.

Idenna conta el acoso

Este problema ha sido tratado profundamente por el Gobierno Bolivariano, liderado por el presidente Nicolás Maduro, a través del Viceministerio para la Suprema Felicidad Social del Pueblo, con su ente adscrito, Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idenna) en todo el territorio nacional.

Idenna Mérida ha trabajado directamente con los miembros del Sistema de Protección, en una serie de eventos, como talleres, visitas a instituciones, entre otras actividades, incorporando el foro “El derecho al buen trato y la convivencia escolar para la paz social”, actividad de reflexión, realizada en el salón Mucumbarí del Centro de Convenciones Mucumbarí del municipio Libertador, ubicada en el sector La Milagrosa de la capital merideña, enmarcado en la “Campaña del Buen Trato”.

La ya mencionada campaña se viene realizando en toda la República Bolivariana de Venezuela, para dar a conocer a la colectividad en general, lo estipulado en el artículo 32-A, de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna), que precisa el derecho al buen trato que tiene la población infanto juvenil venezolana, considerando que este derecho comprende una crianza y educación no violenta, basada en el amor, el afecto, la comprensión mutua, el respeto recíproco y la solidaridad.

Por lo tanto, el padre, la madre, representantes, responsables, tutores, tutoras, familiares, educadores y educadoras deberán emplear métodos no violentos en la crianza, formación, educación y corrección de los niños, niñas y adolescentes. En consecuencia, se prohíbe cualquier tipo de castigo físico o humillante.

En este sentido, el especialista en defensa de derechos de niños, niñas y adolescentes, abogado Hector Rojas, precisa “nosotros debemos comenzar a cambiar la forma en la que estamos interviniendo en las instituciones escolares, debemos comenzar hablando de la sana conviviencia escolar, en vez de acoso escolar”.

“Estamos visitando centros educativos de la región, con la finalidad de concienciar a la gente, en particular a la población infanto juvenil, sobre la importancia de la prevención sobre el acoso escolar, donde no solo informamos, sino también que educamos a toda la familia para minimizar, y erradicar este gran problema, que daña el desarollo psíquico e intelectual de nuestros jóvenes. La idea es mejorar el entorno de los estudiantes y alcanzar un aprendizaje digno”, precisó Rojas.

Niños y niñas instruídos

Desde hace varios meses, el Idenna, ha implementado en todo el país, la campaña contra el Acoso Escolar, cuya finalidad es concienciar a la colectividad en general sobre esta problemática. En este contexto, los servidores públicos del Idenna, junto a docentes, alumnos, padres y representantes, se desplegaron en la toma de plazas y parques, entregando material POP sobre la prevención al acoso escolar, dictando conversatorios, talleres y videos foros, entre otras formas de comunicación, así como actividades deportivas, culturales y recreativas.

En las escuelas y liceos, se ofrecen talleres sobre los Deberes, Derechos y conciliación de conflictos escolares, también se proyectaron los videos sobre el buen trato, valores, así como cuenta cuentos, entre otros. Los jóvenes han estado en las diferentes calles y avenidas en la toma simbólica de semáforos ofreciendo información sobre el acoso escolar, que en algunos casos puede llevar al suicidio.

A pesar de ser difícil su detección, especialistas recomiendan mantenerse atentos ante cualquier indicio de que se está produciendo un caso de acoso e inmediatamente frenarlo, aunque no sea parte del grupo o estén implicados en ello.

“No quiero ir al colegio”

Según lo explica el profesor e investigador Antonio Maripérez Esclarín “por lo general, este tipo de acoso se da entre alumnos de edades comprendidas entre los 6 y los 17 años, aunque la edad de mayor riesgo en la aparición de este tipo de violencia se sitúa entre los 11 y los 15 años. Si bien estas situaciones resultan muy comunes en los centros educativos, suelen ser muy dañinas para los que las sufren.

Las consecuencias van desde el temor a ir a la escuela o el liceo, el desinterés por los estudios y su abandono, el retraimiento y la angustia, hasta el causar traumas y daños irreparables que pueden llevar incluso al suicidio”.

Regularmente, vemos casos en las escuelas, refiere la profesora Maria Guerrero, especialista en educación integral, “que muchos niños, niñas y adolescente son víctimas de acoso escolar, por sus propios compañeros de grado; sin motivos a causas aparentes . Sobre todo en contra de aquellos que aparentemente, son callados, tímidos, e inclusos con alguna discapacidad”.

Por su parte, Trapani argumenta que la principal solución es reconocer que la violencia es prevenible. “hay que darle espacio a los problemas afectivos de los niños y adolescentes. Los padres deben estar alertas y muy atentos al comportamiento de sus hijos. Asimismo, la formación del docente es clave para identificar este tipo de violencia y es fundamental que la escuela disponga de mecanismos para abordar estas”.

Basamento legal

Los artículos 253 y 254 de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna) establecen sanciones penales para quien incurra en tortura, trato cruel o maltrato hacia niños, niñas y adolescentes. Si alguien está siendo víctima de este tipo de maltrato, debe acudir a los Consejos de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de su municipio, donde serán atendidos como lo manda la ley.

Debido a la trascendencia del tema, cada 2 de mayo, en Venezuela se conmemora el Día Internacional contra el Acoso Escolar, conocido también como Día contra el Bullying, que lleva como objetivos implícitos, la concienciación de toda la colectividad y en particular y de manera muy especial a los estudiantes de los diversos centros educativos, para erradicar la violencia y el mal trato entre los estudiantes.

“El agresor puede venir de clases elevadas donde se le ha permitido todo, o de clases bajas donde se le castiga duramente por cosas nimias. Lo que sí es seguro es que todos vienen de familias donde el afecto y el cariño son escasos, ya sea por dejarlos hacer lo que les da la gana –que es una forma de negarles el afecto–, ya sea por lo contrario” Dan Olweus.

Texto: Wilfredo Torres/ Idenna Mérida

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